viernes, 11 de junio de 2010

Nunca llegaré a saber si lo que dices es verdad o mentira.
Siempre envolviendo todo lo que haces con un halo de misterio.
Diciendo verdades como templos, pero a medias.
A veces me pareces sencillo.
Otras, tan complicado que me siento tonta.
Intento adivinarte más allá de lo que dicen tus gestos, más allá de lo que dices tú.
Antes intentaba entenderte. Ahora intento entenderme a mí.

Aún así, me encanta pensarte, oirte, sentirte.
Seas verdad o mentira.

1 comentario: