A veces siento que el tiempo se me escapa. Otras, que no pasa nunca. Es raro.
A veces me gusta jugar a retarlo, al tiempo, me refiero. Contar segundos más lentos de lo que son en realidad, o más rápidos, depende de lo que necesite en cada momento.
Lo difícil es contar segundos a su ritmo real. ¿Lo has hecho alguna vez? Contar como si fueras un reloj, como si fueras la manilla del segundero. Uno, dos, tres... Contar como si sólo estuvieras sumando, como si cada uno de esos momentos fueran a volver. Y no. No volverán. Ojalá. (U ojalá no...)
Supongo que cuando dentro de unos quedemos a contarnos cómo nos va la vida, diremos eso de "¿te acuerdas hace cinco años?" Y ese momento es ahora. Lo que mañana será ayer, es hoy. Lo que el lunes que viene será la semana pasada, es hoy. Y así sucesivamente.
En fin, voy a contar más rápido, así creeré que falta menos para pillar la cama, y para hablar contigo un ratito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario